Cuantas veces en la vida no hemos soñado con ser amadas y tener un maravilloso esposo, vivir en una cuadra donde todo sea parecido a Wisteria Lane con una hermosa casa y un auto a la puerta, maravillosos hijos y claro una vida de ensueño, cuantas y cuantas veces no nos han vendido esa idea desde pequeñas y vamos creciendo con la fuerte convicción de que así sera.
Pero de vez en cuando atrapada entre mis sabanas y después de una vida tan caótica me pongo a pensar o mas bien a imaginar quien podría ser en realidad, que papel podría desempeñar en este teatro de la vida que no sea el ya tan trillado "AMA DE CASA" perfecta. Y es en se segundo cuando me salta a la mente la idea descabellada de ser la AMANTE, esa que siempre espera paciente por un hombre con ganas de ser mimado como gatito indefenso, esa que solo recibe regalos y detalles; a la que le cumplen sus caprichos y no tiene que encargarse de plancharle la ropa en las mañanas.
Imagina solo por un momento que estas ahí después de un día de trabajo, cansada y de repente llega él, de sobra sabes que no dormirá toda la noche por que le esperan, pero te trae flores o un reloj nuevo, tal vez un detalle que enloquezca tu cabeza y ahí estas disfrutando de la miel que le corresponde a otra; suena tan loco y descabellado ser antagonicamente feliz con el dolor de alguien mas, suena tan ruin y divertido. Ser la AMANTE esa que nunca tendrá problemas por esperarle con atuendos sensuales o ideas diferentes, esa novia y amiga que algún día fuiste y que se perdió en medio de la rutina.
Simplemente irreal es querer ser la opción y no la decisión, tan tonto pero fugaz querer ser la parte sin futuro de una historia sin principio ni final. Pero ¿por que no? ser esa amante que hace cosas descabelladas y fuera de lo normal, por que no salir de la rutina de un amor estancado y darse la oportunidad de ser la amante de tu propio amor, ponerte un atuendo sexy para gustarte a ti y sentirte que nadie en este mundo puede superara lo que hoy harás. Sorprender a tu él en lugar de seguir sentada esperando y soñando quien podrías ser.
Ser una amante no es exclusividad de esas que se les olvida lo damas y se convierten en un desenfreno lleno de pasión e intereses. Ser una amante es un derecho que debes ejercer y trabajar en tus relaciones con los demás y para contigo misma, siendo tu amante bajo la sabana es como seras la chica radiante que sea quien desee fuera de la cama...
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